La huerta que madruga

Son las 6:30 de la mañana.

Hoy hemos llegado a la huerta con las primeras luces del amanecer. Apenas vemos para empezar a trabajar pero hay que aprovechar muy bien el agua caído anoche para pasar el pequeño tractorcillo y preparar la tierra para las escarolas y las coles del invierno.

Hay 20 grados y ese frescor y olor característico que da la lluvia recién caída. Esta totalmente húmedo todo y se esta a gusto.

Hemos sacado por el camino unos conejos, una liebre, un puñado de perdices y algún murciélago rezagado. Ya se oyen las golondrinas y los increíbles abejarucos que llegaron anteayer a la zona. Hay un par de milanos buscando el desayuno y las cigüeñas salen de la ciudad para venir a las zonas de cultivo a pasar el día con nosotros. A lo lejos se oye el murmullo de la ciudad que se despierta. Estamos a apenas 3 km del centro de la urbe pero inmersos en la naturaleza.


Por si no lo parece nos encanta este trabajo…tanto como la siesta del burro que nos pensamos echar luego.


Feliz día y guardense del calor que llegara en unas horas

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